Colaboradores de la locura

jueves, 26 de enero de 2017

¡Viva el amor!

Viva el amor, con sus altos y sus bajos. 
Con sus risas y sus lágrimas.
¿Qué sería de nosotros sin alguien que nos saque 
una sonrisa todos los días y nos haga saber disfrutar 
de lo que se llama "vida"?

Gracias a todas las personas que hacen de nuestro día uno mucho más llevadero, a las personas que saben disfrutar de todos los momentos y a las personas que siempre están ahí apoyando nuestras peores situaciones.

Gracias a todas esas personas que sólo han pasado por nuestro camino para dejar una huella imborrable, ya sea de plomo o arena. Frágil, resistente... Gracias a todo lo vivido somos lo que somos, soportamos lo que soportamos y disfrutamos todo ahora mucho más.

Gracias a todas las cosas que nos han hundido, porque si no fuese por ellas, no sabríamos que tenemos tanto aguante y que somos capaces de soportar tantas adversidades. Gracias a todas las personas que sólo nos han hecho daño, o quizá sí nos han dado buenos momentos, pero desde un principio sabíamos que esa relación (ya sea amorosa y de amistad) no iba a llegar a nada. Y gracias a las personas que pensábamos que eran para "toda la vida", pero que al final nos dieron "la patada en el culo". Ha llegado el punto en el que tenemos que abrir los ojos y agradecerle a todos las cosas vividas. No importa si son positivas o negativas, te apuesto que si todo hubiese sido bueno, no sabrías ni enfrentarte a una piedra en el camino, literal.

En definitiva, gracias a todo lo que he vivido, y espero que lo que me quede por vivir, porque sin ello no podría decir: he disfrutado de la vida.

sábado, 7 de enero de 2017

Ha llegado

Creo que ya ha llegado el momento.
¿El momento de qué? Diréis.
El momento de cerrar los ojos.
El momento de acariciar.
El momento de callar y sólo escuchar.
El momento de sentir.

¿Para qué tenemos los sentidos sino para utilizarlos todos?
No podemos conocer a alguien o a algo con sólo mirarlo.

¿Por qué no paramos ya?
¿Por qué no sabemos dejar de hacer daño?
¿A caso a nosotros no nos hacen lo mismo?
¿Es que en realidad nos gusta?

Como siempre se ha dicho: "no hagas lo que no te gustaría que te hicieran".
Si esto está en su absoluta razón, lo estamos haciendo mal, muy mal.

¿Es que te gusta ir por la calle y que te miren como si fueses lo peor que pudiera existir?
¿Es que te gusta que cuando oigan tu talento lo menosprecien como si no valiese para nada?
¿Es que cuando te tocan te gusta que te digan que no tienes esa textura que se esperaban?
¿Es que cuando te besan te gusta que te digan que no sabes a lo que pensaban?
¿Es que quieres que te digan que ese olor no es el perfecto para ti?

¿Es que no saben hacer otra cosa que pisotear?
¿No saben mirar y admirar? ¿Oír y callar? ¿Tocar y sentir? ¿Saborear y disfrutar? ¿Respirar y vivir?

Ya es la hora, la hora de empezar a querer. Empezar a respetar, empezar a disfrutar.
Uno no vive cuando no sabe hacer otra cosa que lastimar, hacer sentir a los demás inferiores para así poder sentirse superior, cuando, lo siento, pero no es así.
No puedes querer ser mejor que una persona que sabe sentir, que sabe hablar, que sabe tocar, que sabe amar.

Primeramente deberíamos aprender a querernos a nosotros mismos, pero no sólo eso, tenemos que aprender que en la vida, lo más perfecto es lo imperfecto. Nadie es totalmente simétrico, nadie es perfectamente blanco, perfectamente negro. Nadie es perfectamente nada.

Antes de levantarte de la cama, te propongo algo. ¿Qué te parece cerrar los ojos, pensar en lo que te hace más feliz e ir junto él? Ya sea una persona o una cosa. Si se trata de alguien, aseguro que esa persona ha estado en cualquier momento, alto o bajo, a tu lado. Siempre ha mostrado total interés en ti y en cómo eres, si ha tenido que pararte no te lo ha dicho de la peor manera, sino justo al contrario, no te lo ha podido decir mejor porque sino, no te hubieses dado ni cuenta.

Levántate de la cama y sonríe, comienza a hablar con personas nuevas, abre tu alma a las personas de verdad, las que saben vivir, a las que miras y sólo te dan ganas de abrazar. Esas personas que te hacen disfrutar de esto a lo que se llama vida.

Piénsalo, no cuesta nada, simplemente dejemos de juzgar, empecemos a querer lo irregular, lo imperfecto, lo raro, lo diferente.

Todos somos diferentes, y esto es lo que nos hace cada vez más grandes.

martes, 30 de agosto de 2016

Comienza un nuevo ciclo

Parece que las cosas cambian, no paran de girar. Parece que de esta vez sí quieren ir hacia un lugar correcto. Quizá sólo haya sido yo quien no hizo las cosas correctamente. Puede que yo no haya elegido bien el camino desde el primer momento. Aunque he de decir que de nada me arrepiento. Sí es cierto que siempre pienso en lo pasado, pero gracias a las decisiones del pasado tengo este presente. Gracias a largarme tengo a nueva gente, gente que ha estado y gente que se ha ido, gente que por suerte, vuelve.

Por mucho que duelan muchas cosas, que te hayan hecho o simplemente hayas hecho, puede que consciente o inconscientemente, pero lo hecho, hecho está. No queda otra que volver a comenzar, desde un comienzo distinto, pero empezar. Puede que eso es lo que nos falle, el simple comienzo. Puede que no seamos capaces de comenzar como queremos, por falta de fuerzas, falta de algo... Pero si no empezamos, nada podemos acabar o simplemente apartar. Así que no nos queda otra que comenzar, comenzar las cosas, y ahora que lo vamos a hacer, aún estamos a tiempo de elegir cómo queremos comenzar y cómo queremos continuar a lo largo del tiempo. No todo seguirá nuestra guía prescrita, pero seguro que si le ponemos las suficientes fuerzas, todo irá hacia adelante, no hará falta volver tanto atrás y lamentarse por cosas hechas o dejadas de hacer. Llegará el punto en el que miremos para atrás sólo para agradecer haber hecho las cosas y no para llorarle a los sucesos.

No queda de otra, la vida sigue y sólo tú eres el que puede elegir si seguir con ella o quedarte en un lugar donde nunca más volverá a brillar ni el  más mínimo recuerdo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Quien más ayuda es quien más la necesita

Dicen, bueno, más que dicen, pienso. Pienso, pero pienso en todo, pero todo lo pasado, todo lo que ya no tengo, todo lo que ya no hay.

No paro de retroceder en el tiempo, no vivo en el presente, ni siquiera sé que es presente, por cierto.
Sólo recuerdo como quien dice: "mis primeros pasos". Sólo pienso en la infancia, sí, mi infancia. Esa infancia de la que parece no quedar nada, de la que parece haberse desmoronado absolutamente todo.

No estoy, no estaré, no me encuentro y parece que nunca me encontraré. No estoy más que perdida en este mundo. Puede que si ahora mismo me estés hablando, no me de cuenta de lo que me dices, y hasta soy capaz de apostar que no me daré ni cuenta de que lo estás haciendo. ¿Y sabes por qué? Porque no sé, no soy, no nada.

Creo que no encuentro una mejor manera, ni palabra que: "perdida". Pero no perdida ahora ni en esto. Perdida en todo, en la vida, en el día a día, en el pasado y mucho más en el futuro. Perdida en las sonrisas, perdida en las lágrimas, perdida en las gotas de la lluvia, perdida hasta en la piedra que te encuentras de casualidad mientras vas caminando por la calle.

Estoy tan perdida que no sé ni a dónde ir, ni siquiera a dónde estoy yendo mientras sigo perdida.
Estoy tan, pero tan perdida, que utilizo leves recuerdos, la mayoría de ellos no tan alegres, para intentar guiarme. Guiarme a un lugar desconocido y puede que equivocado, equivocado porque no encuentro nada que me ayude a seguir buscando en él.

Equivocado porque quiera o no, no soy, no estoy.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Pasado. Pasado bueno, pasado malo

No habré sido la niña con peor vida, infancia, o como lo queráis llegar a llamar. Tampoco habré sido la niña con la mejor vida, infancia... E insisto, como lo queráis llamar.

Pero para mi eso es lo que menos importancia tiene. Lo que realmente importa es todo lo que has vivido, independientemente que sea más o menos duro, más o menos doloroso. 

Gracias a ese resbalón que te diste en el tobogán, gracias a el choque que tuviste con la bicicleta contra el poste, gracias a el besito de tu madre o padre en tu herida diciéndote que no pasaba nada, gracias a tu primer beso con tan solo 6 años escondidos tras un árbol, gracias a ser un alumno excelente, gracias a entrar en un equipo y conseguir que pasen a formar parte de lo que tú llamas familia, gracias a tener que volar de casa y comenzar tú vida totalmente de 0. Gracias a todo. 

No paro de pensar, sobretodo, en el tema amor. Desde tu primer amor con tus 6 añitos recién cumplidos, hasta el amor que a día de hoy te llena y te apoya. Pasando antes por los que no fueron tan bonitos ni duraderos, y también los que parecían para toda la vida y no llegaron ni al mes.

No sé por qué el amor es una de las partes más importantes en la vida de casi todos. Parece que si no tenemos a alguien que nos de el cariño que necesitamos, todos nuestros logros no valen nada. Nada de nada.

He de decir que yo también me considero una de las personas que necesitan de ese amor para, más que nada, seguir adelante con más fuerza.

Esto no era así aún no hace ni 1 año y medio. No sé qué cable se me cruzó en el cerebro para pasar a depender (sí, digo depender) de una persona tanto como ahora dependo de mi pareja. No sé qué cable se me cruzó para darle un giro de 360º a mi vida. No sé qué se cruzó en mi, pero sea lo que sea, no me arrepiento de que así haya sido.

De lo que sí me arrepiento es de ese pequeño giro aún no de 5 míseros grados que, sin quererlo, han llegado a tener mucha más importancia que el verdadero cambio de 360º. Ahí sí que no sé qué se cruzó en mi, en todo mi yo.

Ni sé, ni creo que lo llegue a saber nunca. Pero sólo espero que otro pequeño giro, aunque tan solo sea de 2º, haga que ese de 5º se vaya a donde quiera irse, menos a destrozar tanto mi vida, como mi mente, como mi cuerpo...

No será culpa sólo de ese giro amigo mío, lo sé. También es culpa mía. Pero cuando ya llegas al punto en el que te rindes ante cualquier suceso que pase en tu vida, y te centras únicamente en las cosas malas, por muy pequeñas que sean, para mi es ahí cuando pierdes tu esencia, tu yo.

Para estas navidades sólo pido una cosa, la misma que llevo buscando desde hace ya mucho tiempo, muchos años: quiero un pequeño toque de motivación.

sábado, 7 de febrero de 2015

Pasa el tiempo pero las cosas tampoco es que cambien tanto

Puede que sí, que ya no sea el mismo sitio, que sea otra isla, otras personas, otra familia, otra casa, vamos, lo que viene a ser: otra vida... Puede que eches o no de menos a los que has dejado atrás, que mantengas alguna clase de rencor, que no quieras saber nada o todo de alguien en concreto, que quieras o no volver a tu antiguo "hogar"...
El tiempo pasa, y la mayoría de las veces lo suficientemente rápido como para no darte cuenta de todo lo que dejas atrás día tras día. Que hace un par de días, concretamente dos años, se te caía el mundo casi encima, que no eras capaz de levantar la cabeza y seguir con tu vida. Era todo tan complicado que no veías solución alguna. Que sí, que eso pasado puede ser una tontería para los demás, pero no lo es tanto para ti, ha formado parte de tu vida durante mucho, muchísimo tiempo.
Con el paso del tiempo te das cuenta de que de todo se sale, y esto gracias al apoyo que has recibido, y es así, aunque no te dieras cuenta ni lo valoraras en el momento. Que gracias a mucha gente has salido adelante, que puede que ya no tengas ese contacto con la mayoría de ellos, pero que han sido importantes en tu pasado, te guste o no.
Es que parece ayer cuando éramos unos críos y lo único que nos importaba era ganar el mayor número de tazos posible, que tenías que ser el mejor en educación física, y mucho más en clase de matemáticas. Que hace nada tu madre te daba el biberón y ahora eres tú quien te das de comer a ti misma, prácticamente. Que dentro de unos pocos días, que realmente serán años, tú serás quien le de el biberón a tu hijo/a, quien tenga que llevarlo al colegio, enseñarle todas las cosas y trucos del mundo, quien tenga que estar en los momentos más difíciles y también en los mejores, quien tenga que aconsejar en los momentos amorosos que cuando eres una canija parecen tan complicados (incluso lo más difícil a lo que te enfrentarás); que dentro de poco tú serás el ejemplo a seguir de los demás, así que no hay más que decir que: "vive la vida, el momento, intenta ser la mejor versión de ti, lo demás tan solo fluye".

domingo, 9 de diciembre de 2012

Querida vida, te he echado de menos:
Es cierto que ha pasado mucho tiempo, y también es cierto que te he echado de menos, sí, no es broma, te he extrañado demasiado. Mis pensamientos se han mantenido en esta cabeza que, la verdad, no es que sea muy decente. Desde la última vez que "me desahogué" aquí han pasado tantas cosas, que ciertamente me sorprendo que en no tanto tiempo le puedan pasar esta cantidad de cosas a nadie. Vale, sí, es muy posible que no sea nada comparado con otras personas, pero a mi me llega y me sobra. Está claro que no todo a sido bueno, ni tampoco ha sido todo malo, vamos, que como suele pasar, ha habido un poco de todo. Han habido días de bajones, han habido días en los cuales todo te parecía perfecto y prácticamente imposible de que te pasaran tantas cosas buenas en unas simple horas. Ha sido, sin la menor menos duda, un tiempo en el cual he aprendido muchas cosas; he aprendido que en cuanto menos te lo esperas te puede pasar algo que no esperabas que te pasara a ti, he aprendido a luchar sea cual sea el momento, he aprendido a no derrochar ninguna lágrima por quien lo vale la pena, he aprendido a valorar a quien menos valoraba, he aprendido a ser mejor persona, y sí, lo puedo admitir, que no es lo mismo que creérselo.
Y bueno querida, no sé que puedo decirte. Son tantas cosas que no sabría por dónde empezar, así que ni siquiera empezaré.

lunes, 30 de julio de 2012

Darte cuenta de que has desaparecido en un abrir y cerrar de ojos, y lo más impresionante es que ni te has dado cuenta de ello, pero aún así, lo has hecho.
Piensas, echarás en falta algunas cosas, incluso demasiadas, pero sabes que lo pasado pasado está y que si te ponen la oportunidad de poder recuperar "cachitos" de tu pasado, así harás.
Cualquier cosa te viene bien para poder despejarte y no ponerte a darle vueltas a la cabeza y volver a caer en lo mismo.
Sonríes como si nada pasara, te das cuenta de que lo agrandas más de lo que es, que lo malo ya ha ido desapareciendo poco a poco, hasta disolverse y no poder ni divisarlo. Un alivio para ti y un disgusto para tu interior.
Da lo mismo, seguirás estando "bien" siempre, nunca estarás agradada con nada, todo tendrá su parte mala; y lo peor de todo es que eres tan tonta, que no te das ni la mísera cuenta de que esto no es ni un cuarto de lo que le puede estar pasando a cualquier otra persona, y lo peor de todo es que ni tú ni nadie se dan cuenta de ello, porque se lo calla tanto esa persona, que lo interioriza de tal manera que pasa totalmente desapercibido, tanto que sin darse cuenta él mismo, le destruye por dentro, muy poco a poco y lentamente, demasiado.

viernes, 6 de julio de 2012

Acostarme en la cama y no tener más que ganas y ganas de llorar. Es totalmente estúpido que así sea, pero quieras o no, sí, es así.
Te das la vuelta para un lado, para el otro; no consigues conciliar el sueño. Todo es totalmente raro, aunque no desconocido, ya que te habías encontrado aquí anteriormente.
Te pones a pensar, lo peor que puedes hacer ahora mismo y siempre. Te vuelves a replantear todo de nuevo y como siempre, llegas al mismo lugar: "Quiero empezar de nuevo, todo, absolutamente todo. Quiero crear otra vida totalmente diferente a la que tengo ahora mismo." Paras y piensas en todo lo logrado hasta ahora mismo, da igual, es una gran porquería.
Levantas la mirada y te quedas fijamente mirando el techo, solo se te viene a la cabeza ese tema que, desde hace tan solo dos días, no para de invadir tus pensamientos. Sabes que si fuera así, se te caería el mundo, pero, que si no lo es, serás mucho más feliz de lo que has llegado a ser nunca. Ese miedo que invade las mentes de muchas otras personas y que, sin quererlo, ha comenzado a invadir la tuya. Eso que pensabas que era casi imposible, por no decir imposible, que pasara. Justo eso, es lo que ahora, día a día te aterroriza.


miércoles, 27 de junio de 2012

Puede que pienses que ya todo ha terminado.

Ya nada volverá a ser como antes, te dices a ti misma. No volveré a conseguir todo lo que tengo por mucho que me proponga en la vida, es imposible. Día a día, sabes que todo se está acabando y que, de un momento para el otro, cuando menos te lo esperes, desaparecerás del lugar en el que te sitúas ahora mismo.
Puede que esas sonrisas diarias ya no pertenezcan a las mismas caras, pero sin la menor duda, esas sonrisas que, a partir de este momento escasearán, siempre quedarán en el recuerdo, y cuando más las necesites sólo tendrás que imaginártelas, porque ahí siempre permanecerán.
Pensarás que es un adiós definitivo, pero más de una persona te puede asegurar que esto no es así, que cuando menos te lo esperes, cuando mejor te lo estés pasando y cuando ya estés adaptada a todo lo nuevo, regresarás y aquí estaremos todos, con los brazos abiertos más que nunca, con esas ganas de poder volverte a abrazar y poder volver a verte sonreír como hacíamos todos los días. 
Nos volverás a iluminar con tu preciosa sonrisa y contarás todas las cosas diferentes que existen en un lugar tampoco tan lejano.
Pronto, muy pronto, estaremos de nuevo en el mismo sitio, con las mismas personas de siempre. Recordando y pasándolo en grande una vez más.

sábado, 23 de junio de 2012

Cerrar los ojos, que se te pasen millones de imágenes por la cabeza, sabes que algo no termina de ir del todo bien. Algo no termina de encajar en todo este juego, algo sobra, o quizás falte.
Los abres, te miras al espejo y te preguntas lo de siempre, lo de todos los días: "¿Qué coño es lo que estoy haciendo con mi vida?" No te sabes contestar, lo único que se te ocurre decir es que lo has mandado todo a la mierda, muy poco a poco, pero que lo has hecho. Ya ningún día tiene sentido, no tienes ganas de levantarte de la cama, cada vez duermes menos, comes menos, ¿o quizá no? Ni tú misma sabes qué es lo que estás haciendo con tu vida diariamente. Te encantaría poder volver a sentirte bien, sólo retroceder un puto año, sólo eso. Pero sabes que eso ya pasó y que por mucho que tú quieras, no volverás a esos momentos, esos momentos en los que no había día en el que no te lo pasaras en grande y soltaras tus mejores sonrisas. Días en los que querías que se parara el tiempo para poder seguir en ese momento, aún sabiendo que el día siguiente sería aún mucho mejor al que estabas viviendo en ese momento.
Sabes que por mucho que quieras volver a ser quien eras desde un principio, no lo conseguirás y seguirás viviendo en la misma "mierda" de todos los días.

viernes, 8 de junio de 2012

Sentirse impotente.

A cualquier cosa, ya sea una palabra o un acto. Todo te supera, ya no aguantas ni un día más en estas condiciones, necesitas que todo, absolutamente todo, termine de una maldita vez. ¿Te lo mereces? Puede que sí, es más, lo creo. Si no quieres terminar como estás, no te busques la ruina primero, es lógico, ¿no? Sólo te digo que llorando no se soluciona nada, sí que es cierto que de vez en cuando no viene mal para desahogarse, pero llorar no significa ir eliminando un problema en cada lágrima que derrames, significa perder fuerza en todas y cada una de esas lágrimas, y demostrar que ya eres alguien débil, no esa persona de antes, esa que podía superarlo todo y siempre, con una gran sonrisa en la cara.


miércoles, 30 de mayo de 2012

Volver a caer de nuevo en el mismo juego.

Darte cuenta de que nuevamente estás en las mismas, que vuelves a estar en el mismo lugar, con lo mismo de siempre. Saber que no es lo mejor, pero sin embargo quererlo, hasta necesitarlo. Saber que no saldrá bien, no salió bien ninguna de las dos veces anteriores, ¿por qué debería de salir bien a la tercera? Sabes que eso no pasará, que no saldrá nada bien. Saber que te estás haciendo daño a ti misma al volver a lo mismo, pero necesitarlo más que nunca. Querer alejarte de ello, pero sin embargo saber que eres incapaz de separarte de tal cosa tan importante para ti. Saber que volverás a pasarlo como una patada en el culo, lo has pasado mal siempre, ¿por qué no nuevamente? Sabes que así será.
Realmente no te crees nada de lo que te ha dicho, has escuchado demasiados rumores que te han jodido lo imposible. Sabes que todas y cada una de las putas palabras que suelta por esa maldita boca no las piensa, las dice solo para poder salirse con la suya, y hacerte escuchar lo que quieres. Sabes que dentro de poco volverá a ser la misma mierda, y que lo pasarás aún mucho peor. Sin embargo, a pesar de toda esta mierda que le rodea, sigues necesitándole en tu vida, desde que llegó ha sido gran parte de ti, y tener que olvidarte de un día para el otro de él, no sería lo más conveniente, eso piensas, pero sin embargo es justo lo que necesitas. ¿Te hace daño y sigues detrás de su odioso culo? La verdad es que eres tonta, todo el mundo te lo dice, tú lo sabes, ¿por qué coño no actúas de una puta vez? Va a ser mucho mejor para ti, no derramarás otra puta lágrima por alguien que tres cuartos del tiempo te ha echo llorar, pero que el otro cuarto han sido los mejores momentos.
Lo sabes, lo saben, lo sabe. Ocurrirá de nuevo, pero esta vez, al igual que las anteriores, volverá a ser tu maldita culpa. Tú te dejas hacer daño, eres un puto muñeco.

jueves, 24 de mayo de 2012

Ponerse la música al tope, cantar cualquier canción que salga en la radio, querer desaparecer, aunque sólo sea durante un par de horas, sabes que te viene bien. Haces lo imposible por tener la mente totalmente despejada, pasas de amargarte nuevamente el día por cualquier gilipollez. Te tumbas en la cama, cierras los ojos y te quedas dormida aún con la música de fondo. Estabas agotada, te venía bien.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Tener los típicos días, ¿típicos? Bueno, sí, ya son típicos; en los cuales te cuesta sacar esa puta sonrisa, pero sin embargo, la sacas, aunque sean dos o tres en el día. Sabes que no te sientes bien, que estás destrozada por dentro, pero ni tú misma sabes lo que realmente te pasa, te odias por ello, pero no sabes ni como ayudarte. Por mucho que pasen los días esa angustia no se va, es más, cada día va en aumento. Puede que ya no sirva aquí y por eso me sienta así, será una manera de decirme a mi misma que ya es hora de que desaparezca de este pequeño cacho de tierra. Sí, yo me lo he tomado así, es más, he hablado con mis padres, pero ellos no se quieren ir. Por una parte eso me jode bastante, la verdad, pero no tendré más remedio que seguir como todos los días. Sonrisa falsa y con ganas de que acabe el día.

jueves, 17 de mayo de 2012

Le quiero, es la mujer más fuerte que me he encontrado en esta vida.

Hoy es el día, sí. Ese día que solo sucede una vez cada año. No, no es un aniversario, ni mi cumpleaños. Es el día de mi madre, sí, ese día en el que ella cumple años.
La verdad que es no tendría palabras para agradecerle todo lo que ha hecho por mí. Puedo admitir que no soy la mejor hija del mundo, lo sé, pero gracias a ella soy así, y me gusta serlo.
No podría decirte gracias con esa simple palabra, no me sería suficiente. De la única manera que me puedo sentir bien y hacerla sentirse bien conmigo, es demostrándole que puedo conseguir esas cosas que me propongo y que, desde un principio, ella me había apoyado a conseguir.
Quizá no siempre opinemos lo mismo y tengamos nuestros momentos de enfados, pero puedo asegurar que sin ella, yo no sería nadie. Si por el menor incidente, ella dejara de estar a mi lado, me destruiría. 
Como he dicho anteriormente, no hay manera de darle las gracias a esa mujer.
Sólo decirle que muchísimas felicidades, y que se lo pase genial hoy y todos los días; y que... Siempre hacia adelante con una sonrisa.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Levantarte, mirarte al espejo, ver el mismo rostro de todas las mañanas, pero con algo especial de esta vez. Tú misma te dices que ya basta, que hoy sí que será un nuevo día, que no te liarás con nada, que estarás bien y te importará una mierda todo lo que te digan o hagan.
Sales a la calle, tienes que irte de nuevo al instituto, ver las caras de siempre con las mismas actitudes de siempre. Por el camino vas pensando cuántas sonrisas falsas vas a tener que sacar, lo ves imposible.
Llegas, te sientas con las personas de siempre, prácticamente, tu vida. Sonríes y saludas a todo el mundo, no quieres empezar mal ese "nuevo día". Primera hora, todo está como siempre, todos iguales, ningún cambio. Un día malo para algunas personas, pero ahí estás tú, para apoyarlas y sacarles una sonrisa. Pero no, no ha funcionado, quizá hoy no sepas agradar a la gente, quizá hoy no entiendas los problemas de los demás.
Van pasando las horas y lo vas llevando bien. Vuelve el mismo tema y con ello todos sus problemas. Mandas todo a tomar por culo, incluso ese "buen" día que estabas teniendo. Tras un rato pensando decides pasar del tema, esperar a que ocurra. Despejas tu mente, se ha acabado el tiempo de estudio, toca irse para casa. Por el camino echas unas risas con tus compañeros.
Llegas, justo hoy tu hermano está pesado, te molesta y no entiende que no tienes ganas de soportar tonterías. Te largas a tu cuarto, enciendes la radio, comienzas a cantar la canción que han puesto en tu emisora favorita. Enciendes el ordenador, te metes en blogger, es tu sitio, donde te desahogas sin que nadie te pueda decir nada en contra, te sientes bien, mejor.

Continúa el día, esperas que se acabe de una vez, pero al mismo tiempo quieres que se pare el reloj, tienes millones de cosas que hacer, no te va a dar tiempo, y por culpa de eso, mandarás a tomar por culo los estudios. Pero te da igual, no tienes ganas de hacer nada, hace demasiada calor, solo hay ganas de estar tirada en la playa, sentirte bien, sin problemas que te amarguen. Únicamente quieres que llegue el sábado, poder estar con tu "familia", sí, son mi familia, sin ellas no sería nadie, y ahora son las únicas que me están apoyando, aún sin saber que es lo que verdaderamente me está pasando.

martes, 15 de mayo de 2012

Estaba claro, se sabía, nada podía ser tan perfecto como parecía. 
¿Que si me arrepiento de algo?
La verdad es que podría decir perfectamente que sí, pero en el fondo no es así, aunque supiera todo lo que iba a terminar pasando. 
¿Que si volvería a intentarlo?
Puede, pero te puedo asegurar que no contigo, aunque gracias a ti, no creo que lo vuelva a intentar durante bastante tiempo. 
¿Que si me ha jodido?
 Yo creo que no... ¿Tú qué crees? Pues está claro que sí, pero como ya he dicho, ya me lo esperaba, así que no causa tanto "dolor" como esperaba. 
¿Que si guardo rencor?
 Pues... Por muchas cosas que pueda ir diciendo, no. Puede que diga gilipolleces, pero lo siento, es lo que hay, es mi manera de desahogarme. 
¿Que si seguiré pensando en lo mismo?
 Puedo asegurar que sí, pero no por mucho tiempo. Tengo mi vida,  y no pienso desperdiciarla por alguien que no vale la pena.